De Capital a Exitosa, y de Exitosa
a Willax, y ahora nuevamente la historia se repite, como disco rayado de la
misma película, expulsado por dar su opinión, que a veces es un poco subida de
tono y muchas veces viene con una intención burlesca, pero al fin y al cabo es
una opinión, su salida del programa Butters del canal Willax(de manera
temporal) es una clara muestra de la poca tolerancia que hay en la actualidad,
de la doble moral, las dos caras que se muestra en parte de la sociedad cuando
se habla de libertad de expresión. Solo cuando lo que expresas no perjudica la
idea de ciertos grupos, es correcta, te halagaran y reirán contigo, pero si
dices algo contrario, se alarmaran, levantaran el grito al cielo y te perseguirán
con antorchas en mano, se ofenderán como doncellas de telenovela por que no son
capaces de tolerar, ni debatir la idea, y aunque pudieran se toman el camino
más fácil y deplorable, la censura, ¿qué libertad de expresión hay entonces?
La burla, mofa o el sarcasmo son
muchas veces una expresión de rebeldía
ante la sociedad, para hablar de ciertos temas que a veces se exponen ante el
ridículo, o en todo caso simplemente criticar, expresarse, estés o no de acuerdo
con la opinión, uno cumple su deber como ciudadano, como persona.
¿Y el respeto?
Si entras a la jauría con una
prenda hecha de carnes no esperes salir ileso, cuando uno se expone a la
crítica, seria de ingenuos no esperar que no todos estarán de acuerdo contigo,
de tus acciones, de tus palabras. No siempre estoy de acuerdo con el señor
Phillips Butters, y aun así es de admirar, por el simple hecho que aun sabiendo
que no es la opinión más popular, sabiendo que posiblemente ganara el rencor de
muchas personas, dice lo que piensa.
El foco principal de la novela
“Integrantes del ejército del Perú usando mandiles rosados”
¿Y esperan que todos se tomen de
forma seria la noticia? Es tanta la ofensa, tan delicados y susceptibles somos
ahora, como para ofendernos y censurar una opinión por una situación que se presta a
lo cómico, no tengo nada en contra de las personas con
gustos diferentes, pero es el ejército del Perú, y lo primero que uno piensa,
es en personas rudas, que han pasado pruebas difíciles para defender a su
patria, y no este tipo de espectáculos que claramente fomentaran el morbo.
Toda expresión y toda acción
tendrán sus promotores y detractores en cualquier bando
Uno crece ante la crítica y uno
aprende ante los debates, aprendamos a ser tolerantes y menos susceptibles así que…
¡Viva
la libertad de expresión y las discrepancias carajo!
